"Yulia"
Con un corazón lleno de odio incapaz de sentir amor hacia alguna persona, eso creia ella. Tras el dolor que ha pasado, y las innumerables penas que tenia ,sentía que su vida no tenia sentido, “nadie por quien luchar, nadie a quien amar” Incluso estando rodeada por una multitud de empleadas se sentía sola. Si bien decían que; “El dinero no compra la felicidad” Ella lo vivía en carne propia y sabia que era cierto.
“Eres la mayor desgracia de mi vida”
Con esa mirada azul, tan dura y tan fría que a veces parecía que tenía el efecto de congelar a lo que estuviera dirigida. Con esa corta estatura que era notoriamente opacada por su sobrada seguridad. Así iba ella, con sus pasos rápidos e intranquilos, pero los hombros relajados hacia atrás, que decían "soy segura, y puedo ser la dueña del mundo si lo quiero así". Su cabello tan negro como la noche y como toda su ropa, y el más lacio que se pudiera observar a donde voltearas en toda la facultad, estaba suelto pero peinado de esa manera que le agradaba que se mantuviera; con las puntas leve mente levantadas, haciéndola ver lo más cercano a "ruda" que le permitiera esa cara de ángel que tenía.
Su nombre era Yulia, una joven de dieciséis años, bastante dificil , “inadaptada, odiosa, engreída, grosera” Eras algunas cuantas de las palabras con las que la catalogaban algunas personas, nadie lograba entender el vacio que tenia en su interior causado por la dolorosa perdida de su Madre. Tenia la costumbre de ponerse a llorar todas las noche y decir una pequeña oracion hacia su padre.
“Si pudiera retroceder el tiempo y borrar aquel error lo haria, no me gusta verte llorar y menos sabiendo que la causa soy yo, no tengo derecho a pedirte nada pero te quiero, te quiero tanto que me duele hacerlo, sabiendo que te tengo tan cerca y a la vez tan lejos. Papa perdóname se que he herido tu corazón, tu orgullo mas de una vez, pero te juro que no lo hago con mal, tal vez si fueras menos duro conmigo… Papa yo se que nunca podré borrar lo que hice… pero puedo curarte si me lo permites…”
“¿Como podría haber evitado nacer?”
-Yulia Cariño, ¿En donde te metiste esta vez?-pregunto Amanda buscándola preocupada, aunque, estaba mas que acostumbrada a las desapariciones repentinas de la chica, nunca dejaba de preocuparle. Mas que conociéndola también como ella lo hacia, sabia, que algún día terminaría escapando de la casa-¡Yulia! ¡Yulia!-grito esta vez-
Se apresuro a entrar a su habitación,el típico desastre que siempre estaba allí, revistas en el suelo, las sabanas desordenas al igual que el resto de la habitación, casi ni se podía caminar por ese lugar sin tropezar con algún objeto. Ya estaba harta de toda esa situación, enojada grito su nombre una vez mas-¡Yulia Dawson Volkova! –exploto en la cumbre de su enojo con aquel grito desesperado-
Lo que no se imaginaba era que la chica estaba mas cerca de lo que creía: En al baño. ¿Que hacia allí? Era simple, hacia lo de siempre para “sentirse mejor” según ella. En una caja pequeña que escondía bajo el lavabo, habían una gran cantidad de hojillas, cuchillas y todo lo que le sirviera para cortarse en el antebrazo. Lo hacia desde los trece años al principio de su adolescencia, sentía la necesidad de hacerlo cada vez que se sentía mal, cada vez que se sentía ignorada por su padre, cada vez que recordaba aquel momento en el que su padre le grito a los cuatro vientos que la muerte de su adorada esposa habia sido su culpa, aquellas palabras las cuales, por mucho que intentara, no podía olvidar.
“Fue tu maldita culpa, todo esto el una pesadilla ¡Dios! Tu eres una pesadilla, por ti, por ti ella no esta con nosotros, no esta ahora, por tu culpa”
Asustada, guardo la hojilla. Por suerte el desorden que ella dejaba por todos lados la ayudo, habia un suéter tirado en el piso, lo tomo con rapidez y se lo puesto para esconder lo que acababa de hacerse. Fue hasta el lavabo, se mojo el rostro, para también disimular que habia estado llorando.
-¡Nana estoy aqui! No hagas escándalo-dijo Yulia pegada a la puerta del baño, aun asustada, temblaba del miedo, por ningún motivo quería salir, no quería que Amanda se diera cuenta, ya que por mas que le ocultaba cosas, ella lograba descubrirlas como por arte de magia-
-Vamos, el desayuno esta listo hace mas de una hora. Sal de ahí-le ordeno con firmeza-
-No..No-titubeo- Aun no he terminado, es que estoy quiero decir me voy a bañar-cruzo los dedos detrás de su espalda,estaba acostumbrada a mentir pero no a la persona que ella veía como a su propia madre, sabia que estaba mal-
-No me digas que…-se detuvo a pensar por un instante, luego dio un salto imaginándose lo que podía estar haciendo-Cariño abre esa puerta ahora mismo-le ordeno con suavidad tratando de mantenerse bajo perfil- Si tu no lo haces, buscare la llave y abriré-le advirtió-
No tenia salida, asi pues, se dispuso a abrir la puerta con lentitud. Rezando para sus adentros de que no se diera cuenta de nada. “Como si eso fuese posible”
-¿Por que llevas un suéter? Ya casi es mediodía, hace tanto calor en esta casa-ella fijo su vista en los brazos de la chica, los tenia cruzados como si estuviera ocultando algo, el delineador negro que utilizaba para el contorno de sus ojos, estaba todo esparcido. Se le vino un escalofrió al cuerpo no habían dudas. Lo tenia todo claro- ¿Por que lo haces?-tomo su rostro, obligándola a que la mirara a sus ojos cafés claro- Te haces daño a ti misma ¿Por que? ¿Por que Yulia?-pregunto Amanda apunto de soltar una lagrima,le dolía verla en esa situación-
-No se de que carajo hablas-aparto las manos de Amanda con brusquedad,se volteo tratando de evadirla-
-¡Basta de toda esta charada! No mas Yulia, No mas-como pudo le arranco el suéter a la chica, costo un poco pero lo logro. Y ahí estaba, lo que habia pensando que habia estado haciendo Yulia, era correcto. Su brazo izquierdo aun sangraba, tenia rasgadas largas provocadas por las hojillas, era horrible, ¿Como una persona podía hacerse eso a si misma? Otra pregunta sin respuesta- ¿Por que demonios te haces esto? Creí, Oh Dios he sido una estúpida todo este tiempo, realmente creí que cumplirías tu promesa de no hacerlo mas. Te cortas ¿Por que razón? Dime por Dios, no le veo ninguna lógica-dijo ella con el rostro inundado por lagrimas-
-Me hace sentir mejor. No me duele nana, no me duele. Debes dejar de cuestionarme, es mi vida hago lo que quiero, a nadie le importa-fijo la mirada en el piso, tristes eran sus palabras, pero tal y como ella lo veía eran ciertas-
-¿Como que ha nadie le importas? ¿Que hay de tu Padre? ¿Que hay de Elena? ¿Que hay de mi?, todos te amamos Yulia, date cuenta. No todo es tan negro, frio y triste como tu lo ves. Basta de hacerte daño a ti misma, eso no te hace sentir mejor solo lo haces por que crees que es asi, crees que lastimándote todo va a ser mejor. No mi niña va a empeorar cada vez mas, si no buscas ayuda terminaras muy mal-dicho esto la abrazo, al principio Yulia se resistió a abrazarla también pues estaba enojada, pero despues cedió y le abrazo con fuerza- Te quiero cariño, no lo olvides. Solo quiero lo mejor para ti-poso un beso sobre su frente lleno de ternura-
Pasaron las horas sin piedad, el desayuno habia quedado en el olvido. Solo estaban acurrucadas las dos en la espaciosa cama de Yulia, hablando sin tener en cuenta el tiempo. La única forma en la que ella lograba sentirse mejor en un momento desdichado era cuando Amanda cantaba, le habia cantado desde que era una bebe. Su tierno canto lograba hacer que se sintiera en otro mundo, olvidando su dolor…Dejando todo aquellos muy lejos muy lejos.
-¿La recuerdas?-dijo Amanda mirando los hermosos ojos celestes de Yulia- La cancion ¿La niña esta triste? Por alguna razón cuando estabas pequeña al escucharla,no parabas de llorar
-Si nana, por supuesto que la recuerdo, pero ya no me hace llorar. Canta para mi, hace tiempo que no lo haces, por favor-hizo un tierno puchero para convencerla, Amanda rio, y se dispuso a cantar para su adorada niña-
“La niña esta triste
¿Que tiene la niña?
¿Que puedo yo hacer para que sonría?
No puedo reírme me dijo la niña.
Mi amor ha muerto y ha muerto mi vida.
Señor ayúdala Dios mío, por que a ella yo la quiero con todo mi corazón.
Señor te pido que la ayudes ,es muy niña y en su alma no tiene que haber dolor.
No quisiera nunca verte triste niña.
Nunca verte triste amor de mi vida.
Señor ayúdala Dios mío por que a ella yo la quiero con todo mi corazón,
Señor te pido que la ayudes es muy niña y en su alma no tiene que haber dolor”
¿Que tiene la niña?
¿Que puedo yo hacer para que sonría?
No puedo reírme me dijo la niña.
Mi amor ha muerto y ha muerto mi vida.
Señor ayúdala Dios mío, por que a ella yo la quiero con todo mi corazón.
Señor te pido que la ayudes ,es muy niña y en su alma no tiene que haber dolor.
No quisiera nunca verte triste niña.
Nunca verte triste amor de mi vida.
Señor ayúdala Dios mío por que a ella yo la quiero con todo mi corazón,
Señor te pido que la ayudes es muy niña y en su alma no tiene que haber dolor”
-Te quiero Mama
La observo una vez mas, divisando el matiz oscuro de sus ojos marrones, su piel era oscura y aspera pero para Yulia esta era perfecta. Todo el amor que le habia entregado Amanda durante todos esos años, no habian sido en vano
-¿Que has dicho? –tal era la sorpresa para ella, que creyó a verlo imaginado. Nunca ni en sus sueños mas locos Yulia le diría Mama-
-Mama-repitió-,eres los mas cercano que tengo a una madre-finalizo esta abrazándola con fuerza-
-Yo también te quiero mi niña, por esa misma razón quiero que dejes de hacerte daño. Asiste al colegio por favor, llevas dos meses sin asistir debes hacer una carrera, solo de esa manera podrás salir de esta casa, podrás alejarte de tu padre si es lo que tanto deseas ¿No es asi?
-Por supuesto, es lo que mas quiero en este mundo. Largarme de esta casa y llevarte conmigo, ni si quiera pienses que te voy a dejar aqui con ese tirano. Ah no me molestes con lo del colegio es un fastidio ir allí
-Tengo una pregunta,¿Por que piensas que tu papa es tan malo? No lo es, te ama aunque no lo demuestre
-Si claro-dijo sarcásticamente- Si me amara, no me ignorara todo el tiempo. Si me amara al menos se preocupara por mi. Si me amara no me dejaría por meses sin darme explicaciones y luego se apareciese con un regalo caro para compensar todo lo que ha hecho. No es correcto nana, ¿Sabes algo? No me importaría vivir en un barrio, sin todo este lujo, no me importaría tener una vida en la pobreza si al menos el me quisiera y fuera realmente mi padre.
-Tienes una idea muy errada de tu papa Yulia, las cosas no son asi- ella sabia el motivo por el cual Robbie el padre de Yulia era tan frio con ella. Aun cuando habían pasado dieciséis años despues de la muerte de Marie seguía dolido, no lo habia superado-Como sea no puedo hacer que eso entre en tu cabeza, eres terca-se echo a reír-
-¡Nana!-solto una carcajada-Vamos, no lo soy... Ahora necesito un consejo. ¿Como seduces a un hombre? –pregunto ella arqueando una de su cejas-
-¡¿Que!? –exclamo, sorprendida por la pregunta. Paso la mano por su cabeza y respiro profundo- A ver Yulia ¿Por que esa pregunta?
ya soy una mujer echa y derecho-dijo Yulia con seguridad-
ResponderEliminar- Una mujer echa y derecha no se escapa a media noche para ir a la disco, una mujer echa y derecha termina sus estudios, una mujer echa y derecha no le hace berrinches a su padre cada vez que puede. Una mujer echa y…
jajaja me dio mucha risa esta parte xD me cae de pelos Yulia jajajaja
continua :] me gusta esta wn
Bellisima tu nove....
ResponderEliminarMe gusta mucho, suerte en todo y sigue adelante en este hermoso proyecto
Gracias por tu apoyo en mi nove, espero te guste, y pasate por ahi pronto actualizare...
Gracias y que Dios te bendiga